Por Brian Monroe.
Según un informe publicado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en junio de 2007, cerca de US$ 1 billón en fondos robados están depositados en jurisdicciones de todo el mundo.
El organismo internacional señala que entre las naciones que se sospecha han ocurrido más robos de fondos públicos durante las últimas décadas se encuentran Filipinas, Nigeria y Haití.
El costo de tratar de recuperar los bienes saqueados es uno de los temas de mayor preocupación que tiene un país cuando decide iniciar o no un caso jurídico, según Tom Lasich, jefe de capacitación del Centro Internacional para Recupero de Bienes, con sede en Suiza (ICAR, por sus siglas en inglés) y ex investigador criminal del Servicio de Rentas Internas de los EE.UU. (IRS, por sus siglas en inglés).
Algunas firmas de abogados están de acuerdo en luchar por un país, pero solo a "US$800 la hora, y cuando hay varios abogados trabajando en el caso, se puede llegar a una cifra muy alta rápidamente. En muchos países, eso no es una opción", señaló el ex funcionario estadounidense.
Ante el gris escenario que presenta la corrupción pública, un grupo de abogados e investigadores expertos está creando una organización sin fines de lucro para ayudar a los países en desarrollo a recuperar algunos de los miles de millones de dólares en bienes saqueados por líderes políticos corruptos.
Se estima que la llamada Iniciativa Global para la Recuperación de Bienes, creada a comienzos de año por un comité organizador, encabezado por Lord Daniel Brennan -miembro de la Cámara de los Lores del Parlamento británico e integrante de la firma londinense de abogados Matrix Chambers-, iniciará sus operaciones a fin de año.
Esta organización integrada por 10 miembros trabajará con los países para obtener pruebas y demandar a las instituciones financieras y las jurisdicciones extranjeras para obtener la devolución de fondos apropiados indebidamente por políticos inescrupulosos.
Los funcionarios corruptos que escaparon con los fondos de países en desarrollo están en un "problema internacional crítico", indicó Brennan, quien agregó que esto "destruye la esperanza en los países jóvenes....y por lo tanto debe ser combatido".
A pedido de los gobiernos que fueron víctimas de este delito y de otros grupos no gubernamentales, la iniciativa realizará investigaciones, demandará judicialmente para recuperar los bienes y los repatriará al país solicitante una vez que se demuestre que el régimen de ese país no es régimen corrupto, dijo Brennan.
A diferencia de otros programas internacionales de recupero de bienes, la organización investigará activamente y tratará de recuperar el dinero hurtado, explicó Brennan. En contraste, la Iniciativa de Recuperación de Bienes Robados de las Naciones Unidas y el Banco Mundial (STAR, por sus siglas en inglés) y el Centro Internacional para Recupero de Bienes, con sede en Suiza (ICAR, por sus siglas en inglés) concentran sus actividades en la capacitación de funcionarios y agencias de control legal locales para prevenir la corrupción y realizar el rastreo de los bienes.
Pero la repatriación de los bienes hurtados probablemente requiera mucho tiempo y vaya a ser muy costosa, según los abogados que han participado en este tipo de casos. A los funcionarios filipinos, por ejemplo, les llevó casi 20 años recuperar US$600 millones sacados del país por el ex líder filipino Ferdinando Marcos, según un informe de las Naciones Unidas. En algunos casos, sin embargo, los programas de recupero de bienes pueden ser muy exitosos.
Durante un período de 15 años, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) recuperó más de US$6.000 millones vinculados a conductas indebidas que supuestamente contribuyeron a la crisis de ahorro y préstamos en las décadas de los '80s y '90s, según Jack Smith, ex investigador regulatorio federal y miembro del comité organizador de la Iniciativa de Recupero.
Las investigaciones costaron menos de US$1.500 millones para llevarlas a cabo y rindieron un 425% de retorno, señaló. Además de Brennan y Smith, el comité organizador de 10 integrantes también incluye a Jack Blum, abogado de Washington D.C. y ex asesor especial del Subcomité de Relaciones Internacionales sobre Terrorismo, Narcóticos y Operaciones Internacionales del Senado de los EE.UU. Smith, ex jefe de litigios de la Corporación Federal de Seguros de Depósito, es fundador de ICAR.
Oportunidades y dificultades
La Iniciativa Global para el Recupero de Bienes inicialmente actuaría como un fideicomiso caritativo que se mantendría a través de donaciones y de aportes de países que hubieran sido víctimas del delito principal considerado por la Iniciativa, de otros participantes no estatales y de países desarrollados, dijo Brennan.
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